5 claves para evitar una INDUCCIÓN INNECESARIA esta Navidad

 In parto natural, protocolos e intervenciones, vlog

Se acercan unas fechas especiales, pero especiales para todos, incluídos los profesionales sanitarios… Y sí, es muy humano querer pasar esos días con la familia y tratar de organizar que no haya ningún parto ese día señalado…

Y esto, no quiere decir que todos los profesionales lo hagan, desde luego que no, pero, tal y como podemos leer el informe que publicó El Parto Es Nuestro, en Octubre de 2016, haciendo un promedio de todos los partos ocurridos en Madrid entre 1075 y 2010, hay unos días en el año en el que suceden muy pocos nacimientos, y justo son días de unas fiestas muy muy señaladas (el 1 y el 6 de enero, el 15 de agosto, el 12 de octubre o los días 24 y 25 de diciembre) datos extraídos de MNP, Estadística del Movimiento Natural de la Población, del INE (Instituto Nacional de Estadistica).

calendario nacimientos

calendario nacimientos

Cuando ves el  calendario de nacimientos de 1975 y el calendario de 2010 es sorprendente la gran diferencia que hay, en 1975 no se organizaban los partos y en 2010 hay una clara organización de los partos dentro del calendario laboral.

 

nacimientos_1975

nacimientos_1975

nacimientos_2010

nacimientos_2010

 

 

 

 

 

 

 

 

 

¿Cómo se logra esta distribución en los nacimientos?

Sencillamente induciendo el parto. Programando cuando la mujer tiene que parir.

 

Y esto, ¿Es peligroso?, ¿Entraña algún riesgo?

La OMS recomienda que no haya más de 10% de inducciones y en España, según el Ministerio de Sanidad, el 19,4% de partos son inducidos. Según el informe de Euro Peristat, en la Comunidad Valenciana el porcentaje es incluso mayor, un 31,7%. (Esto me parece importante, sobre todo porque es en la Comunidad donde nosotras trabajamos).

Una inducción es una intervención que conlleva unos riesgos tanto para la madre (necesidad de epidural, fracaso de inducción teniendo que terminar en una cesárea de urgencia, episiotomía, problemas con la lactancia, síndrome de stress posttraumático, infección…) como para el bebé (bradicardia, infección, encajamiento de hombros, dificultades respiratorias, prematuridad…). Realizar una inducción cuando no está indicado puede ser muy peligroso y es cuando es más frecuente que en los partos sucedan problemas ‘de ahora para ya’, en los que no haya mucho tiempo de reacción.

 

En la sanidad pública es un poco más difícil que se organice el trabajo por las fiestas, ya que en todos los hospitales hay personal trabajando todos los días, pero en la sanidad privada hay que tener cuidado, ya que están perpétuamente de guardia, teniendo que acudir a tu parto sea cuando sea que se desencadene.

 


No soy mucho de dar consejos, pero dada la gravedad de las circunstancias, te voy a dejar aquí:

5 claves para que te puedas evitar una inducción innecesaria esta Navidad:

  1. Reflexiona bien sobre qué deseas para el nacimiento de tu hijo. Es importantísimo que hayas podido hacer una profunda reflexión sobre lo que necesitas y sobre lo que realmente deseas. Este trabajo emocional de tus miedos te ayudará a poder tener claridad en el momento de mayor vulnerabilidad, es decir en las últimas semanas en las que la carta del niño muerto puede hacer que termines dando carta blanca a que os puedan hacer lo que no deseas.
  2. Elige bien al ginecólogo. Busca referencias, hazle preguntas de cómo será su actuación… Y confía en tu instinto, cuando sientas que lo has encontrado.
  3. Elige bien a la matrona. Sí, este punto es importantísimo. Sé que va a parecer que como nosotras acompañamos en el hospital pues os estoy vendiendo esta parte… Pero no es así, cuando vas a la privada solo conoces al ginecólogo y a la matrona, la puedes ver el día de monitores, o ni eso, directamente el día del parto. Pero es el día del parto con quien te pasas todo el tiempo, hasta que la dilatación está muy avanzada y entonces llama al ginecólogo y entonces aparece en el último ratito. Una de las preguntas que puedes hacerle al ginecólogo es con quien va, y sobre todo si ella te pondrá los monitores, ya que entonces es facil que sea ella la que ayude a que te indiquen una inducción.
  4. Entrega un Plan de Parto. Sí, diles bien claro qué deseas para ese día. Y sí, esto no es solo si deseas un parto natural sin epidural y no es solo si vas a la pública. NO, NO, NO, esto es un documento para que la persona que te va a atender sepa lo que es importante para ti.
  5. Busca una segunda opinión. Sí, si se acerca Nochebuena y justo te dicen que necesitas una inducción, a menos de que veas a todo el mundo correr y correr hacia el quirófano y no de tiempo ni a que te pongan la epidural, es decir, te hagan una cesárea con anestesia general, siempre puedes irte a que te vea cualquier otro profesional (puedes ir de urgencia a otro hospital) y que te confirmen si es cierto que necesitas una inducción.

 

Por supuesto que estoy hablando de inducción pero también me refiero a una cesárea programada, que como sabes, y sino pues te lo cuento, debería de ser la excepción de la excepción. La imnensa mayoría de las cesáreas deberían de ser en trabajo de parto, es decir que te pusieras de parto, estuvieras con contracciones unas horitas y entonces, tranquilamente, te hicieran una cesárea. Para poder poner en marcha el coctel hormonal que te ayudará en el postparto y la lactancia y también que le ayudará a tu bebé a respirar al salir (que sí, que podemos ayudarle, incluso se le puede hasta intubar e ingresar en neonatos, pero que con unas horas de contracciones puede prepararse y no necesitar la mágica ayuda de los pediatras).

 

Te deseo un nacimento respetado, de esos que suceden en el día que tu bebé decide.

Un abrazo fuerte,

Gemma

 

BIBLIOGRAFÍA:

 

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